“A palabras necias, oídos sordos”


Como dice el refrán popular “A palabras necias, oídos sordos”:
Es importante disitinguir entre broma, burla, ironía, sarcasmo e insulto. La risa es reparadora. No nos reímos todos por lo mismo, pero que la risa del otro nos produzca disgusto no justifica, bajo ninguan circunstancia, que lo golpeemos.
A muchos gallegos les molestan los chistes de gallegos, a los judíos los de judíos, a los argentinos los chistes de argentinos que cuentan otros latinoamericanos y españoles, a los hinchas de culquier equipo de futbol le molestan las cargadas de hinchas de sus rivales, a los políticos les molestan los chistes sobre ellos, la lista puede seguir casi infinitamente. La broma muchas veces veces es considerada insulto y a todos nos molestan los insultos, pero no por eso andamos repartiendo puñetazos, ni siquiera cuando se meten con nuestra madre.

Un artículo recomendado:
En defensa de la sátira – Por Alberto Manguel en Babelia, El País, 17/1/15
“Homero, Mahoma, Sócrates, Quevedo o Swift defendieron la risa ante la incongruencia. La sátira es parte de la literatura. Aunque a menudo cueste la censura, la prisión o la muerte”