PANTALLAS: La TV ampliada


PANTALLAS: La TV ampliada
Por Diego Levis, mayo de 2013

Una de las características sobresalientes de la sociedad contemporánea es la presencia ubicua de pantallas electrónicas en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. La producción y el consumo de imágenes de todo tipo y naturaleza tienen desde hace varias décadas una importancia creciente en nuestras vidas, influyendo en la percepción de la realidad. En muchas ocasiones se le atribuye a las imágenes un carácter demiúrgico que hace que se las perciba e incluso que se las utilice como sustituto de la experiencia directa como si lo no visto en una pantalla no existiera.
La multiplicidad y diversidad de pantallas y de canales de difusión requiere contenidos y aplicaciones atractivas. En un contexto en cual, junto al desarrollo de pantallas portátiles táctiles, el televisor y la PC convergen utilizando nuevas pantallas de mayor tamaño y calidad de imagen hay quienes pronostican que los usos sociales terminarán imponiendo una única pantalla que permita mirar televisión, jugar con videojuegos, navegar por Internet y editar textos e imágenes, minusvalorando las características ergonómicas de los distintos dispositivos tecnológicos que utilizamos actualmente y las necesidades funcionales de cada una de esas actividades.
Otra posible opción es que se acentúe la tendencia a la convivencia entre muchas pantallas multifunción, utilizadas alternativamente de acuerdo al momento y la necesidad circunstancial. Esto permite imaginar contenidos y usos específicos para cada una de ellas de acuerdo a sus características y funcionalidades preponderantes. La lista de posibilidades y de necesidades es amplia. A esto se añade, la creciente demanda por parte de los usuarios de aplicaciones interactivas y de contenidos personalizados y apropiados a las propiedades de las pantallas utilizadas, cuyo tamaño y condiciones de uso condicionan el tipo de imágenes reproducidas.
Asimismo, encontramos contenidos generados, editados y difundidos por los propios usuarios a través de distintas aplicaciones de la web, cuyos propietarios se benefician de estas contribuiciones, por las cuales sus autores, salvo excepciones, no reciben ninguna retribución económica. Naturalización de una situación anómala en la que las acciones culturales sociocomunitarias en lugar de enriquecer el bien común son rentabilizadas por empresas privadas.
Simultáneamente no deja de crecer la tendencia a ver series de televisión y otros contenidos audiovisuales a través de Internet por medio de servicios, pagos o gratuitos, alternativos a la programación televisiva. Estos nuevos modos de acceder a la producción audiovisual ha llevado a las cadenas de televisión a ofrecer a través de la web parte de su programación y otros contenidos, muchas veces complementarios a los emitidos.
Esta multiplicación de pantallas y modalidades de recepción genera una transformación de la televisión que está dando lugar al desarrollo de un sistema complejo de producción, distribución y acceso a contenidos multimediales e interactivos al que genéricamente podemos denominar “televisión ampliada”.