Zaffaroni, Bergman y la hipocresía de algunas instituciones judeo-argentinas


Mientras DAIA y otras instituciones judeo-argentinas se entretienen en cuestionar a Zaffaroni por considerar como un genocidio por goteo  las condiciones de discriminación y pobreza en la que viven (y mueren) amplios sectores de la población de América Latina nada dicen de la presencia de Sergio Bergmann, rabino del principal templo judío de la Argentina y diputado del PRO, como secretario del Grupo Parlamentario de Amistad con el Estado de Palestina, cuyas actividades fueron denunciadas por Centro Wiesenthal, por considerarlas “más orientadas a justificar a Hamas que a promover la paz. (…) El único propósito es demonizar a Israel y ofuscar la historicidad del Holocausto (…) Los integrantes del Grupo Parlamentario de Amistad con Palestina deberían decidir si están dispuestos a trabajar a favor del diálogo y la paz o si directamente cambian el nombre de su grupo por el de ‘Parlamentarios falsificadores del Holocausto y hostiles a Israel”, sostienen los directivos del Centro ante el silencio de las instituciones comunitarias.

A mediados de diciembre, la diputada del FPV Araceli Ferreyra, tras una recieCine que narra e indagante visita a Israel y a los territorios ocupados por parte de una delegación de parlamentarios argentinos integrantes del mencionado grupo, escribió un breve artículo en el que compara la repudiable   política israelí hacia los palestinos con el holocausto judío (o Shoa) que, recordemos significó el exterminio por parte del nazismo de la vida judía en el este de Europa (La trampa, pienso, consiste en colocar a todos los crímenes de estado bajo el mismo amplio paraguas de la palabra “genocidio”. La ahistoricidad de este tipo de comparaciones merece mayor atención de la que se le da. Como adelanto de un futuro y necesario análisis señalo que los alemanes, polacos, checos y húngaros judíos no propugnaban la destrucción de los estados en los cuales habían nacido y crecido por generaciones, sino que por el contrario en muchos casos, participaban activamente en la vida social, política y cultural.  ¿Se puede decir que la situación en Israel es de algún modo similar? ¿Podemos olvidar acaso que las organizaciones políticas palestinas propugnan la destrucción del estado de Israel? )

El grosero antijudaísmo de un post en Facebook del diputado Leo Grosso (FPV), presidente del  grupo parlamentario de amistad con Palestina, puede servir para comprender mejor hacia donde parece orientarse la postura de muchos de sus integrantes: “La Navidad celebra el nacimiento de un Palestino (negritas mías), quizás el mas importante de esas tierras, Jesús nació en Belén, Palestina este año pude estar allí, pensé mucho en la navidad y como se construye su sentido (….)”

Artículo recomendado para ampliar:   La DAIA y Zaffaroni,  por Jorge Elbaun, ex director ejecutivo de la DAIA. . En Página 12, 6 de enero de 2015