Pantalla ubicua, cultura e identidad


pantallaAlejo-001La pantalla constituye un objeto central en la vida de todos nosotros y por lo tanto de la cultura contemporánea. La pantalla trastoca la percepción del tiempo y del espacio, transformando nuestro modo de pensar el mundo. Oculta el cuerpo, disuelve en imágenes su materialidad, el nuestro y el de los otros, estableciendo nuevas formas de relacionarnos. Con la pantalla, nadie está solo, al menos no del modo en que se solía estar solo. La pantalla ofrece la gratificación de cierto tipo de compañía y complicidades sin las exigencias de la intimidad, sin el compromiso de la antigua amistad.
Así, la presencia ubicua de la pantalla participa en un cambio profundo en la conformación de la identidad, una identidad arraigada más al deseo y a la apariencia que al ser en un mundo en el que predomina el simulacro y el espectáculo como estrategia de banalización de la desigualdad. Todo sea en defensa de la falsa libertad que nos impone el individualismo consumista.

Autor de la imagen: Alejo Levis Sotomayor