Narcicismo, machismo y violencia en tiempos de Facebook: nada es real hasta que se muestra en una pantalla.


Hace unos meses leí que el principal manual de psiquiatría del mundo (conocido como DSM) había decidido eliminar el narcicismo de su listado de patalogías. Los editores del manual fundan su decisión em el hecho de que las características del narcicismo son cada vez más habituales, lo que desdibuja el umbral diferenciador entre la patología y la normalidad.
No es difícil entender el fenómeno de Facebook como un emergente de la tendencia narcicista que envuelve a la sociedad occidental. Hace más de 15 años leí un libro de Sherry Turkle escrito en 1983 o 1984 en el que la autora remarcaba el carácter narcicista de las prácticas de muchos usuarios avanzados de computadoras. Por entonces, me preguntaba si ese tipo de comportamiento se vinculaba con el uso de computadoras o sencillamente las computadoras lo exasperaban al hacerlo más visible. La respuesta aparece hoy con mayor claridad.
En este contexto, todo es posible.
Esta semana leí el caso de un joven que después de haber estrangulado a su pareja (que estaba embarazada), a través de videoconferencia le mostró el cadáver a su padre para que le creyera que la había asesinado. El hecho sucedió en España. No sé si este caso tiene algo que ver con el narcicismo, yo, al leer la noticia, inmediatamente lo relacioné.

Para ampliar:
¿Violencia de qué? “El avance de la igualdad genera un rearme del machismo – Un sector de opinión niega la gravedad de las agresiones sexistas y coloca a los hombres como víctimas”