Una dosis de nuestro absurdo cotidiano


Ayer durante el coloquio de IDEA, ante los empresarios más importantes del país, el vicepresidente opositor (interesante oximoron con pocos precedentes en el mundo) Julio Cobos exhortó “a buscar calidad institucional para que el crecimiento se convierta en desarrollo. Aseguró que el concepto de institucionalidad fue un camino que se transitó en los primeros años de la democracia, pero que actualmente se está retrocediendo”. Nuestro personaje, con extrema serenidad, aseguró: “Sin institucionalidad es imposible lograr un desarrollo económico ni bienestar social. Hoy lamentablemente retrocedimos en algunas instituciones, que se han perdido” Rato despúes, afirmó, convencido de sus palabras: “No quiero dejar de cumplir con mi responsabilidad y esto es cumplir con el mandato y seguir actuando como lo hago”. Extraído de Página 12 y de Clarín de hoy.
Con humor y menos tono melodramático la obra quizás nos resultaría menos aburrida. Títulos posibles de la pieza “Una farsa por el poder”, “Farsas”, “Todo vale por un minuto de protagonismo” “Farsantes al acecho”, “El triunfo de las máscaras”, “¿Nadie se mira en el espejo?”,”Cara de piedra”, “Todos piolas”, “Milongueros de salón”….