La memoria imprescindible (II)


Porque la discriminación, el odio y el asesinato son posibles, es necesario recordar siempre que hace pocas décadas un gobierno elegido en elecciones democráticas dispuso el extermino de todos los judíos de Europa. Humilló, torturó y asesinó a millones de judíos. Muchos pudieron sobrevivir pero la cultura idish del este de Europa, a la que pertenecía la familia de mi mamá, fue aniquilada. Apenas han pasado 65 años desde el final de la guerra.
La memoria es imprescindible.
El avance de legislaciones contra los musulmanes en distintos países europeos y el creciente rechazo al Otro, a los de afuera pero también a los de adentro y tantas otras muestras del avance “democrático” del fascismo cotidiano en nuestra vida política y en nuestro imaginario social nos deberían alarmar.
Hoy Francia deporta gitanos, España e Italia encierran a emigrantes indocumentados, estados de EEUU dictan leyes discriminatorias contra emigrantes latinoamericanos mientras gran parte de la población estadounidense mira con desconfianza creciente a sus compatriotas musulmanes. En la Argentina no faltan actitudes xenófobas contra emigrantes de países vecinos, en especial peruanos, paraguayos y bolivianos y rebrotan los comentarios y sobre todo los prejuicios antijudíos en ciertos sectores sociales. En este contexto, a principios de septiembre de este año fue asesinado en Buenos Aires un líder de villa 31, de origen boliviano. Algunos medios de comunicación (y sus lectores) no pudieron evitar comentarios despectivos en los que se manifestaban arraigados prejuicios racistas. Pareciera que los seres humanos no conseguimos respetarnos, no comprendemos que en la lógica de la discriminación, siempre seremos Otro para alguien.

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