Crónica de cómo la televisión va perdiendo el predominio en el entretenimiento audiovisual en el hogar


A inicios de la década de 1960, una década después de las primeras emisiones de la televisión argentina, la radio seguía siendo el principal centro de entretenimiento en los hogares de nuestro país. Sin embargo, la televisión, que se había desarrollado lentamente durante la década de 1950, amenazaba ese predominio.
La fabricación de televisores en el país y el surgimiento de los primeros canales de televisión privada en distintas ciudades a principios de esta década, favorecieron la rápida expansión del nuevo medio audiovisual. En 1966, había veintidós emisoras privadas de televisión y cuatro estatales, en 1973 los canales privados eran veintitres y doce los que estaban bajo control estatal.
En muy pocos años, al igual que había sucedido antes en otros lugares del mundo, el televisor reemplazó al receptor de radio en los comedores y salas de estar de los hogares de Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mar del Plata (primeras ciudades en las que se desarrolló la televisión privada), y algo más tarde en ciudades como La Plata, Junín y Bahía Blanca en la provincia de Buenos Aires y las capitales provinciales de Mendoza, Salta, Formosa, Chaco, Neuquén y La Pampa, entre otras localidades del país. Así como la radio había llevado al hogar el sonido de los músicos más importantes, las voces de los principales líderes políticos, el relato de espectáculos deportivos, las noticias de actualidad y obras de teatro especialmente adaptadas para el medio; la televisión generaba la ilusión de tener en casa una ventana abierta al mundo desde la cual era posible ver todo lo que uno deseara. De este modo, la radio que durante décadas había sido el medio preferido para el entretenimiento cotidiano, fue rápidamente relegada de su posición dominante… al menos, allí en donde era posible ver televisión. (…)” Leer artículo completo

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