El rol social de la TV: A propósito de un artículo en Página 12


Hace cerca de un siglo, H.Laswell estableció que los medios de comunicación masivos (pensaba fundamentalmente en la recién nacida radio, pero también en la prensa y en el cine) actuaban sobre la sociedad como una aguja hipodérmica a partir del principio de estímulo y respuesta. Eran años de auge de la propaganda política. Décadas después esta teoría conductista fue puesta en cuestión. Las cosas aparentemente son mucho más complejas. Sin embargo, prácticamente hoy nadie cuestiona la influencia de los medios (fundamentalmente de la TV) en la construcción del imaginario social. Hace algo más de 10 años escuché a José Manuel Pérez Tornero, inteligente teórico de la comunicación español, plantear en una conferencia ante educadores la siguiente idea: Las empresas pagan un montón de dinero por disponer de unos pocos segundos de pantalla para emitir sus anuncios publicitarios en las horas de mayor audiencia. Si fuera cierto que la televisión, como señallan algunos no influencia en las decisiones de los espectadores, los directivos de estas empresas son tontos y tiran alegremente el dinero.Pero no, no tiran el dinero, la publicidad es útil para las empresas. Las preguntas acertada es entonces ¿Cuánto vale una hora de televisión? ¿Qué efectos tiene sobre los espectadores las más de tres o cuatro horas que pasamos ante el televisor?
Hoy Página 12 publica un artículo de Julián Maradeo en el que plantea muchos otros Interrogantes sobre los medios
Las preguntas, en principio, son más importantes que las respuestas.