Las caras cambiantes del cibermundo o el gran panoptíco digital: Control en la sociedad red


El año pasado descargué en mi computadora un programa libre para modificar los formatos de archivos de video. Una aplicación de uso sencillo y enorme eficacia. Un día, hace algunos meses, intenté usarlo pero sorprendentemente había desaparecido de mi computadora. A una amiga le había sucedido lo mismo. Se lo comenté a algunos conocidos vinculados al mundo del soft libre y nadie daba demasiado crédito a lo que les contaba y sin embargo era lo que había sucedido, una mano ajena se había introducido en mi máquina y había borrado el programa. Algo parecido a lo que les sucedió a los compradores de versiones digitales de “1984” y “Rebelión en la Granja” de George Orwell en Amazon. La empresa, sin previo aviso, entró en las máquinas de sus clientes y les borró los archivos que contenían dichos textos.
Cualquier similitud con la sociedad imaginada por Orwell en “1984” es, por supuesto, pura casualidad. Internet, después de todo, entre otras cosas también sirve para que los niños, hoy jóvenes, secuestrados junto a sus padres durante la última dictadura militar en la Argentina y sus hermanos y familiares se busquen mutuamente.