NO A LAS GUERRAS: Año nuevo, guerra vieja entre Israel y palestinos.


Empezamos el año con una nueva etapa de la vieja guerra entre Israel y palestinos. Una nueva oportunidad para la hipocresía.
Los diarios y la televisión hablan con preocupación del ataque israelí sobre Gaza y nos muestran niños y mujeres palestinos heridos y muertos y la ciudad destruida. Sin embargo nunca nos muestran combatientes palestinos armados ni se recuerda suficientemente que el objetivo del ataque no es la población de Gaza sino acabar con la capacidad de fuego de la organización terrorista Hamas, un grupo fundamentalista que persigue la destrucción de Israel. Y Hamas está en Gaza, ataca desde Gaza (controla el gobierno local tras ganar las elecciones en 2006)
Las acciones de Israel son una agresión desmedida pero no injustificada .
Hamas bombardea permanentemente a Israel con misiles y no tiene ninguna intención de detener estos ataques. Esto no importa “Israel es el agresor”, un agresor inhumano que mata a niños, mujeres indefensas y ancianos. Bienvenida sea la inquietud e indignación que provoca en el mundo tanta violencia, tanta muerte.
¿Será que al fin los humanos hemos comprendido que las guerras son siempre muerte?
Ojalá fuera así. Me permito dudarlo. Otras guerras en el mundo no merecen la misma atención ni generan la misma indignación.
¿Cuántos años lleva Estados Unidos en Irak? ¿Recuerdan la justificación que utilizó Estados Unidos para invadir Irak? ¿Las armas químicas donde estaban? ¿Irak alguna vez atacó a Estados Unidos, amenazó con atacar? ¿”Bin Ladem” estaba en Irak, acaso era Sadam ?¿Cuántos iraquíes de todas las edades y condiciones murieron y mueren por bombardeos y disparos estadounidenses? ¿Cuántos fueron y son torturados hasta la muerte? ¿Cuántos “daños colaterales” hubo, hay? ¿La televisión nos muestra imágenes de los cadáveres de los niños iraquíes y afganos heridos y asesinados por soldados estadounidenses y británicos? ¿Afganistán existe?¿Será que las balas estadounidenses, entre sus propiedades, tienen la capacidad de inutilizar las cámaras de televisión, detener las plumas de los intelectuales y acallar las voces de políticos y gobernantes?
Israelíes y palestinos deben vivir en paz. Deben aceptarse y convivir sin violencia.
El ataque israelí es cruel, seguramente bestial, sin duda desmedido. Bienvenido el repudio cuando es sincero. Rechacemos las guerras, todas las guerras. Rechacemos a los cultores de la muerte, a todos. No nos dejemos arrastrar por la hipocresía de quienes se indignan ante la agresión israelí y cierran los ojos y la boca ante otras agresiones. Presentar a Israel como responsable de la hostilidad del mundo musulmán hacia Occidente es sencillo, pero incierto. Siglos de historia revelan una realidad muy diferente.
Como bien remarca Richard Forster en un muy interesante artículo que publica hoy Página 12, “nada, cuando se habla de Israel, es directo o ingenuo”

En estos días leí otros artículos sobre esta guerra que por un motivo u otro me interesaron. El más inteligente a mi gusto es el que Daniel Baremboin publicó a principios de enero en el diario Clarín de Buenos Aires, pero no es el único valioso.

NO A LAS GUERRAS, A NINGUNA GUERRA.
LAS GUERRAS SON MUERTE, SIEMPRE