Apuntes sobre los inicios de la radiodifusión en EEUU


Desde 1906 (invención del tubo de vacío o válvula) hasta 1920 (nacimiento de la primera emisora regular de radiodifusión), en Estados Unidos se desarrolló el uso de la radio como medio de comunicación punto a punto, abierto a todos, instantáneo, gratuito y sin restricciones para miles de radioaficionados poseedores de diferentes tipos de aparatos receptores y emisores (en morse o sonoros), construidos por ellos mismos.
Paulatinamente las prácticas de los radioaficionados (y los intereses comerciales de los fabricantes) fue desplazando el uso hacia la difusión, forma que terminó por imponerse, dando nacimiento a uno de los pilares básicos de la sociedad de masas .
A partir de 1922, surgieron cientos de emisoras de radio a lo largo y ancho de Estados Unidos. Emisiones musicales, boletines de noticias informativos, retransmisiones deportivas, conferencias, servicios religiosos, discursos políticos y obras teatrales entraban por primera vez en el hogar. El impacto fue inmediato. En sólo tres años, entre 1922 y 1925, el número de receptores de radio pasó de 400 mil a cuatro millones. En 1930 los aparatos instalados eran trece millones y en 1935 alcanzaban 30 millones y medio, lo que significaba casi un receptor por hogar.
La radiodifusión impulsó transformaciones importantes en el uso del tiempo libre y representó un vehículo fundamental para la integración social de amplias capas de la población. Gracias a la radio millones de personas podían escuchar simultáneamente las mismas noticias y los mismos anuncios publicitarios, bailar las mismas canciones, emocionarse con los mismos melodramas o reírse con los mismos chistes. La radio estimulaba de este modo el sentimiento de pertenencia a la comunidad y homogeneizaba la vida cultural y comercial en un marco de controlado pluralismo, cuando no era, llana y sencillamente, utilizada como arma de propaganda política en períodos de crisis y de guerra, en especial por los regímenes totalitarios.