Tecno-dormitorios: refugios domésticos contra el temor a compartir



Primero fueron el televisor con control remoto y el radio-despertador, después le tocó el turno a la videocasetera y a los equipos de sonido, y más recientemente a la PC y al reproductor de DVD. El dormitorio de los argentinos poco a poco se va poblando de aparatos electrónicos.

La tradicional imagen de la familia reunida alrededor de un único televisor comienza a difuminarse en el tiempo a medida que distintas pantallas se expanden por el hogar. La estructura y el funcionamiento de las familias tampoco es la misma. Los momentos y los lugares de encuentro para charlar (y mirarse) se reducen.
>El dormitorio, otrora reservado principalmente al descanso, es hoy un espacio de refugio multimedia para padres e hijos cada vez menos habituados a compartir momentos. Televisores, reproductores de sonido, videojuegos, devedés y computadoras que les permiten acercarse de distintas maneras a otras personas, a otras ideas, a otras realidades haciéndoles sentir parte del mundo. Pantallas que, a modo de biombos electrónicos, muchas veces alejan de los seres queridos y del propio entorno.

Una versión de este artículo fue publicada en el diario “Clarín” de hoy