Classmate de Intel: ¿Hacia la consolidación de la escuela mercado?


Intel, el principal fabricante de procesadores del mundo, construyó una pequeña computadora pórtatil, la “Classmate”, diseñada especialmente para mercados emergentes para competir con el proyecto “Una laptop por niño” lanzado por Negroponte. El lunes 19 de marzo, invitado por Educ.ar, tuve la oportunidad de asistir junto a otros expertos en educación a la presentación del proyecto de Intel en el Ministerio de Educación de la Nación.


Ministerio de Educación de la Nación- 19/03/07 (Foto D.Levis)

Los portavoces de Intel dejaron claro que la máquina fue diseñada de acuerdo a las necesidades y posibilidades de los llamados mercados emergentes (eufemismo para nombrar a los países no tan pobres), entre los que Intel nos sitúa, y no desde una perspectiva pedagógica. De hecho entre la “Classmate” y una laptop tradicional, salvo en cuanto prestaciones, hay escasas diferencias.

La educación como negocio prometedor que se debe conquistar. (Ayer leí que la BBC anunció la interrupción de un servicio educativo gratuito a través de Internet – muy popular- por las protestas ante la Comisión Europea de instituciones educativas privadas)

Tras dos horas de insustanciales y poco sólidas presentaciones acerca de las “ventajas” educativas del modelo “una computadora por niño” (entre otros lugares comunes nos explicaron que el uso de computadoras “mejora la comunicación escrita y facilita la conección -¡¡¡escrito así!!!- con otras escuelas”) y de inevitables loas al papel de Intel a la inserción de la informática en la educación formal, en especial a la limitada y mediocre (siendo suave) formación docente que provee el programa “Educar para el futuro” que la compañía estadounidense ofrece en asociación con Microsoft, pudimos conocer las características de la “classmate”.


Classmate
de Intel (Foto D.Levis)

Se trata de una laptop de pequeño tamaño, provista en su versión actual de un procesador obsoleto y de dudosa calidad (Celeron de 900 mhz) y una pantalla de 7 pulgadas, de menor tamaño y calidad que la del aparato de OLPC. El sistema operativo que utilizan los prototipos que nos mostraron es Windows XP aunque hay que remarcar que las máquinas están preparadas para utilizar dos distribuciones de Linux (Mandriva y Metasys). La classmate funciona mejor que el aparato de OLPC pero a diferencia de la máquina ideada por el equipo del MIT no aporta ninguna novedad conceptual. En cierta medida esta aparente carencia puede ser también una de sus fortalezas: al tratarse de una máquina de arquitectura abierta permite adaptarla a diferentes usos y concepciones educativas. Esto nos obliga a plantearnos una vez más para qué queremos computadoras en la educación y cómo queremos usarlas.

Intel propone con la máquina algunas aplicaciones entre la que se destacan, Top Domaine, un software centralizado de trasmisión de contenidos y control desde la computadora del docente que replica un modelo instruccional basado en una concepción centralizada (tradicional) de la educación y el Pegasus Note Taker, un ingenioso dispositivo que permite que la computadora registre trazos (escritura/dibujo) manuscritos sobre papel. Además dispone de un sistema de seguridad basado en el uso de un certificado digital.
La Classmate funciona porque utiliza un software no específico con años de rodaje, pero ergonómica y técnicamente no parece adecuada para el uso / posesión de niños de la escuela primaria. En su actual diseño es una máquina pensada desde una concepción comercial y no educativa (una PC portátil de bajas prestaciones y de muy bajo precio)

Un último comentario

Me resultó llamativo escuchar a los directivos de Intel pedir a los asistentes a la reunión que contribuyamos con nuestras comentarios y sugerencias a mejorar la propuesta de la empresa. No entiendo esa dinámica. Me cuesta donar mi trabajo a una de las mayores empresas del mundo. Si necesitan asesoramiento para mejorar su mediocre propuesta invito a Intel a contratar los servicios de un equipo de especialistas Otra posibilidad es que las instituciones que hagan pruebas pilotos con la “Classmate” facilten sus evaluaciones a Intel a cambio de obtener un descuento importante en la compra, mantenimiento y renovación de los equipos. Ojalá que Educ.ar sepa negociar un acuerdo de este tipo, cualquiera sea la máquina finalmente elegida.

Diego Levis – 23 de marzo de 2007

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