La historia de J.Gabriel : "Yo, Ella y el otro"


A Ella:

Hubo un tiempo en que los tres teníamos 24 años.
El Otro me caía mal desde antes de que empezáramos a estudiar en la
universidad, estaba harto de escuchar durante años hablar de él y de su
familia que estuvo relacionada con la mía.
A los 24 años el Otro ya estaba recibido y yo andaba de joda sin tomar
conciencia que en mi casa había muchos problemas.
Una noche estaba en un chat (donde lo habitual era mentir) cuando
llegaste vos y me enviaste un mensaje privado sin reparar que
un nick es sólo
eso: un nick, por más que me hubiese puesto
el nombre de otro, justamente de
ese Otro.
Vos me “hablaste” porque pensaste que ese nombre y ese 24
al lado de mi
nick era el nombre y la edad del chico del que
estabas enamorada. Te dije
que yo no era tu compañero de clase.
No te importó, te quedaste igual a
charlar conmigo, yo no tenía
ganas de contarte nada sobre mí, estaba con el
nombre del Otro
y me hice pasar por él. Ya sé que lo mío es para diván de

psicoanalista, no te preocupes porque ya en este largo tiempo
me quedé
dormido varias veces en ese diván.
Seguiste volviendo noche tras noche al chat, ya sabía quién
eras, dónde
vivías, qué boliches frecuentabas, sin que lo
supieras te veía cuando
tomabas demasiado y bailabas
desenfrenadamente y no me gustó verte así,
desbordada,
eras la chica fácil pasada de copas a la que cualquiera se
podía
levantar.
Eras otra en el chat y yo era el Otro. Yo me enamoré de esa
chica, la
del chat. Vos también te enamoraste, creo que más
del Otro que de mí.

Cuando te veía en el boliche pensaba que era mi oportunidad de
acercarme y de conocerte, no lo hice porque me iba a delatar,
había muchas cosas de
mi entorno que hubieran hecho que
descubrieras que el oficio de mi Vieja
no podía ser una
casualidad y que las cosas que pasaban en mi casa te

resultaban conocidas.

Me fui de tu vida, volví al año a escribirte, insistías en
conocerme
personalmente pero cómo te decía
-entre otras cosas- que no me parecía
ni físicamente al Otro
que vos imaginabas.

Finalmente me dejaste vos, ya estabas convencida que
te estaba
mintiendo.
Los tres este año llegamos a los 32 años de edad. Al Otro
lo volví a
ver hace poco y me di cuenta que siempre fue
un buen tipo.

¿Y vos cuánto hace que no lo ves? Me juego la cabeza que
con los datos
que te di no habrás tardado en encontrarlo
y ver que ni se inmutaba al
escuchar tu nombre.
No sé si te habrás casado, el Otro y yo seguimos solteros.
Ya no te debo nada, lo pagué al perderte.

J.Gabriel
mail: nomepreguntesxq@hotmail.com