Buena cama y nada de onda


Cintia, leí con atención tu comentario y recordé lo
que me sucedió hace algunos años. Había estado
relacionandome durante semanas con una chica de La
Plata. Hablamos muchas veces, muchas horas por
teléfono y por chat, nos mandamos fotos, nos
escribíamos emails, hasta que quedamos en ir un fin de
semana juntos a Pinamar. Pasé a buscarla por La Plata
un viernes a la tarde y en el coche fue como si nos
conociéramos de toda la vida. Paramos a cargar nafta y
en lugar tan poco romántico como una estación de
servicio nos besamos por primera vez. Todo parecía
perfecto. Esa noche, fuimos a cenar a un lugar lindo,
caminamos por la playa abrazados y después hicimos el
amor en la habitación de ella (sí, aunque no parezca
cierto habíamos decidido dormir en habitaciones
separadas) Todo iba sobre ruedas. Nos dormimos
abrazados. No sé lo que paso a la mañana siguiente
pero ella empezó a hablarme con un tono duro que me
recordaba a una maestra que tuve en la primaria. Un
rollo.
Al mediodía ya habiamos discutido un par de veces, sin
embargo después de almorzar nos metimos en la cama y
estuvo bueno. Eso al menos me pareció a mí, debió ser
más por calentura que por otra cosa, porque cada vez
había menos onda entre nosotros. A la noche, durante
la cena ella se calentó por una boludez, no me gritó
ni nada, pero me dijo que yo la embolaba, y la verdad
que a mi no me gustó nada. Para esa altura ya habíamos
devuelto mi habitación así que no quedaba más remedio
que dormir juntos. Ahí acostados uno junto a l otro
se nos paso la mala onda. Nos desnudamos con cierta
urgencia y Tuvimos buen sexo, pero ya no dormimos
abrazados. A la mañana siguiente después del desayuno,
ella me dijo que tenía ganas de volver para su casa.
Nos queda todo el domingo, le contesté. Ella insistió.
A eso de las cuatro de la tarde la dejé en la puerta
de su casa. Nunca nos volvimos a ver ni a hablar por
teléfono.
David