De un blog a Córdoba. Una historia de amor nacida entresueños


Hola, Diego, qué lindo sitio… Te cuento mi experiencia:
Mi nombre es Eliana y soy de Capital Federal, tengo 24 años y un blog en el que relato sueños, es que sueño mucho y me acuerdo de todo. Un día en julio del año pasado un chico cordobés me escribió un mail felicitándome por el blog. Me decía por ejemplo que le daban ganas de arroparme a la noche y vigilar mi dormir, que le despertaba un montón de curiosidades. Nos escribimos durante un tiempo y cuando él fue a Buenos Aires, en agosto, me escribió para que nos encontráramos. Yo estaba terminando con alguien y no me daban muchas ganas pero bueno, después de decirle que no algunas veces dije que sí y a mitad de camino entre mi trabajo y donde estaba él parando nos encontramos: ¡en el obelisco! Fuimos a un bar y caminamos por la calle Florida, ni nos dábamos cuenta de que estaba vacía y oscura, estábamos ya chochos uno con el otro. Él me miraba y cuando yo lo miraba a él, él miraba para otro lado: a mí me parecía como un nene muy alto. Y esa tonada…
Yo había quedado en ir a la casa de mi novio esa noche así que nos despedimos en un taxi. Quedamos en vernos el día siguiente, me vendría a buscar al trabajo. Yo me quedé a dormir en lo de mi novio y a la mañana me fui directo de ahí a trabajar: cuando Luciano (el chico cordobés) me fue a buscar yo estaba vestida igual que el día anterior. Caminamos por Recoleta, fuimos al cine y después a otros lugares, el día siguiente lo pasamos todo juntos. A la noche él tenía que volverse a Córdoba y fuimos juntos a Retiro: me quedé con él hasta que el micro se fue.
Dos semanas después, mediando miles de mails y algún llamado telefónico, viajé a Villa María, el lugar donde él vive. Me quedé unos días y me encantó. Volví un mes después y un mes después también, cada vez más tiempo. Ahora vivo acá. No saben lo hermoso que es el lugar y lo hermoso que estar acá con él: todavía sigue burlándome, por ejemplo, porque no me cambio de ropa o no me baño todos los días. A veces me arropa o me pone el ventilador para que duerma bien. A veces se enoja un poco porque duermo mucho. Y ya no quiere que sueñe con nadie más.
En el blog que nos hizo conocer está todo registrado porque él fue apareciendo en mis sueños. Si querés visitarlo es www.alanoche.blogspot.com y Luciano aparece en “El sueño recobrado”, que le sigue al sueño número 73.
Voy a seguir leyendo las historias de amor que publiques,
que te haya gustado la mía,
Eliana