Cuatro años en red y ningún encuentro


Hola Diego, quería felicitarte por tu libro y compartir con todos esta breve historia sin final (aún) que creo es un ejemplo de las relaciones actuales en la era de internet.
Una amiga mía conoció a un chico en un viaje (se gustaron mutuamente) y antes de separarse intercambiaron sus mails para intentar mantener ese frágil lazo que acababan de anudar. Digamos que ahí nació la verdadera relación, que poco a poco se fue tornando cada vez más amorosa, cada vez más pasional: se convirtió en un espacio donde se dijeron -y se dicen- las frases más hermosas que nunca se animaron a pronunciar de sus labios; donde se extrañan sin parar; se ven en fotos y de alguna manera se sienten parte del otro. Pero por una causa o por otra siempre les ha sido imposible volverse a ver físicamente (viven a 8 horas de distancia)
En realidad, poco lo intentaron, yo creo que lo piensan, y en el fondo quizás lo deseen, pero el miedo a perder esa relación es más grande. (La fantasía consiste en querer eso que nunca podremos tener, eso que nunca va a suceder. Por eso, cuando la fantasía se concreta, se muere, pierde toda la emoción, pierde todo el deseo)
También hay que ver cuánto tiempo dura esta relación. Cuánto tiempo puede extenderse sin cambiar de estado.
Esta historia aún no termina: confidencialmente, les cuento que han programado un encuentro dentro de unos días (si es que no lo boicotean)
Luego de este encuentro, ¿seguirá igual la relación? (que ya lleva aprox. 4 años) ¿Internet es capaz de hacer nacer, permitir vivir y prolongar este tipo de sentimientos? ¿Qué pasará con el vínculo luego del factor encuentro cara a cara?
Victoria
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